One Life One World

Alimentando el cambio,

alimentando el futuro

“Sólo cuando se haya cortado el último árbol, matado el último animal y envenenado el último río, sólo el hombre se dará cuenta de que el dinero no se come”

La Dieta para salvar el planeta y a la humanidad

Hasta ahora el mundo de la nutrición giraba en torno a investigar cuál era la dieta perfecta para mejorar la salud humana, sin pararnos a pensar que si nuestro planeta no está sano, nosotros nunca lo estaremos. Durante los últimos 250 años hemos arrojado a la atmósfera más de 1,4 billones de toneladas de carbono lo cuál está llevando a la Tierra a una catástrofe ambiental sin precedentes. El tiempo corre y los expertos avisan que estamos a tiempo de frenar el cambio climático y evitar el fin de la humanidad como la conocemos, pero debemos cambiar ya nuestro estilo de vida y alimentación. Nuestra dieta y la forma de producir los alimentos repercute directamente en el deterioro de nuestro planeta. Por ello es urgente comenzar  la “transición alimentaria”, ya que estamos muy lejos de lo que deberíamos producir, comprar y comer. Existe otra forma de alimentarnos para salvar nuestro planeta y cuidar de nuestra salud. Hoy en día una de cada nueve personas en el mundo esta subalimentada, 815 millones de personas, mientras que unos 2000 millones de personas tienen sobrepeso, de los cuales el sobrepeso infantil de menores de 5 años ronda los 40 millones de niños. Un desequilibrio que aumenta cada año ¿Cómo deberíamos comer todos para un futuro ambiental sostenible y dar de comer a los 10000 millones de personas que habitaremos la tierra en 2050 (ahora somos unos 7500 millones)?

Existe un consenso científico acerca de qué acciones podemos llevar a cabo en los programas de educación nutricional para “alimentar” el cambio desde la infancia, ya que cambiar la dieta de la población mundial es complicado pero posible y necesario.

¿Qué debemos cambiar en la dieta para hacerla sostenible y saludable?

Reducir el consumo de carne, especialmente carne roja. La huella de carbono de la producción animal supone más de la mitad de los gases de efecto invernadero.

Aumentar el consumo de frutas y verduras.

Aumentar (duplicar a nivel mundial) el consumo de legumbre. Deberíamos tomar de  3-4 raciones por semana. Para producir 1 kg de lentejas se necesitan 1250 litros de agua, para 1 kg de ternera 15000 litros, 1 kg de pollo 4325 litros y un kilogramo de cordero 5525 litros. Las legumbres además aumentan la fertilidad y productividad del suelo.Reducir el consumo de carne, especialmente carne roja. La huella de carbono de la producción animal supone más de la mitad de los gases de efecto invernadero.

Compra los alimentos “desnudos”, sin envases superfluos e innecesarios.

Ve con tu bolsa reutilizable a comprar.

Aumentar el consumo de frutos secos.

Reducir drásticamente el consumo de azúcares.

Cocinar y calentar alimentos de forma eficiente, el microondas es una buena opción así como la olla ultrarápida, mientras que el horno debe usarse con moderación.

Reaprovechar los restos de comida para elaborar otras recetas, reducir la cantidad de comida que se desaprovecha mediante una buena organización de la compra semanal.

Evitar ultraprocesados, caldo de cultivo de sobrepeso, obesidad , enfermedades como el cáncer, con una huella ecológica desmedida y con mucho desperdicio por sus embalaje excesivo.

Lo que comes importa

El futuro de nuestro planeta depende, y mucho, de nuestra forma de alimentarnos. Por eso estamos certificados y formados  en dieta sostenible y en todos los programas Equidieta hemos implementado los objetivos de desarrollo sostenible de la ONU y vamos actualizando todo lo que sea necesario para llevar a cabo la TRANSICIÓN ALIMENTARIA  que mejore nuestra salud , la de toda la humanidad y la de  nuestro hogar, La Tierra.

El futuro de la Alimentación

Las Legumbres

Las legumbres, son sin duda la clave del futuro de la alimentación ,son saludables a la vez que sostenibles, promocionan la salud  y son aptas para la inmensa mayoría de la población, veamos porqué:

  • Son una fuente esencial de proteínas vegetales
  • Ricas en fibra, vitaminas y minerales
  • Bajo contenido en grasas (excepto la grasa saludable de soja y cacahuetes)
  • Ayudan a controlar el peso y la grasa corporal  y proporcionan saciedad
  • Reducen el colesterol y las enfermedades cardiovasculares
  • Tienen un bajo índice glucémico y son eficaces para prevenir y tratar la diabetes.
  • Fortalecen la salud intestinal y el sistema inmunitario
  • Disminuyen el riesgo de cáncer
  • No tienen gluten y son un alimento básico para las personas celíacas